"...Cuando cayó la noche y volvía a su cama, un viejo trapo peludo, miró una flor y en ella vió reflejados los rasgados ojos de la golondrina. Febril, fué al lago a beber agua, y en el agua también encontró a la golondrina que le sonreía. Y la reconoció en cada hoja, en cada gota de rocío, en cada rayo del sol crepuscular, en cada sombra de la noche que llegaba. Después, la descubrió vestida de plata en la luna llena, para la cual maulló y maulló dolorido. Ya era muy tarde cuando consiguió dormir. Soñó con la golondrina. Era la primera vez que soñaba desde hacía ya muchos años."

"...voló cerca, sobre el gato manchado, y lo tocó levemente con su ala izquierda. El podía oír los latidos del pequeño corazón de la golondrina Sinhá. Ella comenzó a elevarse y desde lejos lo miró. Era el último día de verano." Jorge Amado

Cuentacuentos - versión original

Cuando era una niña muy pequeña, mi madre me compraba cuentos para que pudiera leer en la cama cuando estaba enferma.
Aprendí a leer muy pronto. Devoraba todo lo que caía en mis manos (lo sigo haciendo) (gracias mamá).

Leí muchísimas cosas. Unas adecuadas a mi edad, como los cuentos de Andersen, los de los hermanos Grimm, y Perrault. Otras no tan adecuadas.

A veces, íbamos al cine, y veíamos las películas de Walt Disney. Eran historias con un final feliz para todos (excepto para las perdices, claro).
Y los dibujos ¡eran tan bonitos!
En esta época, todos los personajes de las películas de Disney hablaban con un cautivador acento sudamericano. Y había discos de los cuentos más populares que los niños oíamos una y otra vez.

Mucho tiempo después, he releído algunos de esos cuentos, en versión “casi original”. Hay que tener en cuenta, que la mayoría son adaptaciones, ya que los cuentos para niños se transmitían generalmente por vía oral, y no se conoce su verdadera autoría. Andersen, los hermanos Grimm y Perrault,  hicieron recopilaciones de esa tradición oral y pusieron su “granito de arena” en las historias. La mayoría de las veces las suavizaron un poco. No hay que olvidar que eran cuentos infantiles, destinados a formar a los niños, y con una moraleja muy clara. Ejemplarizantes. Su destino era dar contenido moral a las fantasías infantiles.

Después vino Walt Disney y las suavizó un poco más.

Dicen que somos, en gran medida, el resultado de lo que vemos y aprendemos en nuestra infancia, que las impresiones y las emociones de los primeros años se quedan marcadas a fuego en nuestra mente. Que es, precisamente de ese arsenal de conocimientos y sensaciones de la niñez, de donde sacamos luego los recursos para vivir una vida plena.
En fin, aquí va una pequeña recopilación de algunos de esos cuentos de mi infancia en versión original:

“Qué frío tan atroz! Caía la nieve, y la noche se venía encima. Era el día de Nochebuena. En medio del frío y de la oscuridad, una pobre niña pasó por la calle con la cabeza y los pies desnuditos.

Tenía, en verdad, zapatos cuando salió de su casa; pero no le habían servido mucho tiempo. Eran unas zapatillas enormes que su madre ya había usado: tan grandes, que la niña las perdió al apresurarse a atravesar la calle para que no la pisasen los carruajes que iban en direcciones opuestas.

La niña caminaba, pues, con los piececitos desnudos, que estaban rojos y azules del frío; llevaba en el delantal, que era muy viejo, algunas docenas de cajas de fósforos y tenía en la mano una de ellas como muestra. Era muy mal día: ningún comprador se había presentado, y, por consiguiente, la niña no había ganado ni un céntimo. Tenía mucha hambre, mucho frío y muy mísero aspecto. ¡Pobre niña!”

“…Cuando llegó el nuevo día seguía sentada la niña entre las dos casas, con las mejillas rojas y la sonrisa en los labios. ¡Muerta, muerta de frío en la Nochebuena! El sol iluminó a aquel tierno ser sentado allí con las cajas de cerillas, de las cuales una había ardido por completo.

-¡Ha querido calentarse la pobrecita!- dijo alguien.”
La pequeña vendedora de cerillas - Hans Christian Andersen

Frío, hambre, pobreza y oscuridad. Y encima se muere en Nochebuena. Y en vez de ayudarla le llaman pobrecita cuando ya está muerta. Patético. No llego a entender la moraleja de este cuento.

“¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Somos nosotras, tus hermanas! ¡Mira! ¿Ves este puñal? Es un puñal mágico que hemos obtenido de la bruja a cambio de nuestros cabellos. ¡Tómalo y, antes de que amanezca, mata al príncipe! Si lo haces, podrás volver a ser una sirenita como antes y olvidarás todas tus penas.
Como en un sueño, la Sirenita, sujetando el puñal, se dirigió hacia el camarote de los esposos. Mas cuando vio el semblante del príncipe durmiendo, le dio un beso furtivo y subió de nuevo a cubierta. Cuando ya amanecía, arrojó el arma al mar, dirigió una última mirada al mundo que dejaba y se lanzó entre las olas, dispuesta a desaparecer y volverse espuma.”

La Sirenita -  Hans Christian Andersen

Como su amado quiere a otra, sus propias hermanas la incitan al asesinato. Pero ella prefiere suicidarse.


“…Lloraba y lloraba mientras bailaba, pensando en lo tonta y vanidosa que había sido, en lo ingrata que era su actitud hacia la buena señora y la gente del pueblo que la había ayudado tanto. - ¡No puedo más!- gimió desesperada -¡Tengo que quitarme estos zapatos aunque para ello sea necesario que me corten los pies!”
“-¡Sal! ¡Sal! No puedo entrar porque estoy bailando. -¿Es que no sabes quién soy? ¡Yo corto cabezas!, y ahora siento cómo mi hacha se estremece.- dijo el verdugo.
-¡No me cortes la cabeza -dijo Karen-, porque entonces no podré arrepentirme de mi vanidad! Pero por favor, córtame los pies con los zapatos rojos para que pueda dejar de bailar.”
Las zapatillas rojas - Hans Christian Andersen
Es castigada por su comportamiento (comprarse los zapatos que le gustaban) y suplica la mutilación.

“…El barco cada vez tenía más agua y se hundía más, porque era de papel. Al final le cubrió la cabeza al soldadito. Pensó que sería su final y sólo se acordaba de la bella bailarina que tampoco tiempo pudo ver. Creía haberla perdido para siempre. Poco a poco, se fue hundiendo hasta el fondo del arroyo. Allí se lo tragó un gran pez que pasaba en ese momento.”
“…Su fortuna no duró mucho tiempo, ya que una ráfaga de viento hizo caer de nuevo al soldadito, esta vez a la chimenea, mientras se derretía, vio a su lado a su querida bailarina, que debió caer con él.
Nada más se supo del soldado y de la bailarina.”
El soldadito de plomo - Hans Christian Andersen

Después de pasar por todo tipo de calamidades, el soldadito, que encima era cojo, muere achicharrado junto a su amor. Amores imposibles.

“El rey descubrió un mal día ese parecido que aventajaba al de su esposa, y, enloqueciendo, razonó que por esta causa debía casarse con su hija; tan ciego estaba, que llegó incluso a consultar con hombres de leyes los cuales no dudaron en apoyar semejante disparate si tal era la voluntad del soberano.
Pero la joven princesa, triste al oír hablar de un amor tan absurdo, se lamentaba y lloraba día y noche.”
La niña, mientras tanto seguía su camino, el rostro enmascarado bajo la horrible cabeza del pobre asno, y a todo el que pasaba le tendía su mano intentando buscar quien la compadeciese, pero incluso hasta los más desgraciados la veían tan asquerosa y tan llena de porquería, que no querían ayudarla, ni mucho menos llevar a sus casas a una criatura tan sucia. Entonces ella se marchó lejos, lejos, muy, muy lejos. En fin, tanto se alejó, que llegó a una alquería, en la cual la granjera necesitaba una fregona para lavar los trapos de cocina y limpiar el comedero de los cerdos.”
Piel de Asno – Charles Perrault

Este lo tiene todo: un padre pederasta e incestuoso que quiere acostarse con su propia hija. Miseria y falta de compasión.

“La reina quiso muchas veces arrancarle el secreto de tantos misterios a su hijo, pero él no osó jamás confiárselo, ya que temía por aquellos a quienes amaba; su madre era de raza ogresa y el rey se había casado con ella a causa de su fortuna y se decía por lo bajo en la corte, que la reina poseía las inclinaciones de los ogros, ya que viendo a los niños pequeños, lo pasaba muy mal teniendo que reprimir sus instintos, por este motivo el príncipe no quiso nunca decirle que se había casado y tenía dos hijos.”
“Unos cuantos días después, ella fue a ese palacio y le dijo cierta tarde a su maestresala:
-Quiero comerme mañana para almorzar a la pequeña Aurora.
-¡Ah, Señora! –gimió el pobre hombre.
–¡Yo lo mando –dijo la reina madre (y lo dijo en el tono de una ogresa que tiene el deseo de comer carne fresca)-, y me la quiero comer con salsa!
El maestresala, comprendiendo que no podía desobedecer a la ogresa, cogió un gran cuchillo, y subió a la habitación de la pequeña Aurora.”
“La ogresa reconoció la voz de la reina y de sus hijos y furiosa al descubrir el engaño, ordenó, a la mañana siguiente, con voz espantosa que hacía temblar a todo el mundo, que pusieran en medio del patio una enorme caldera que hizo llenar de sapos, víboras, de culebras y de serpientes, para meter a su nuera y a sus nietos, al maestresala, a su esposa y a los sirvientes de éstos.”
La bella durmiente del bosque– Charles Perrault

La versión original de este cuento tiene un final canibal. Ten cuidado si no te llevas bien con tu suegra.

“—Si es verdad lo que me has dicho, permitiré que tomes cuantas manzanas quieras, pero a cambio me tienes que dar el hijo que tu esposa va a tener. Tendrá un buen hogar y yo seré su madre.

El hombre estaba tan aterrorizado que aceptó. Cuando su esposa dio a luz una pequeña niña, la bruja vino a su casa y se la llevó.”

“Cuando cumplió doce años, la bruja la encerró en una torre en medio de un tupido bosque. La torre no tenía escaleras ni puertas, sólo una pequeña ventana en lo alto.”
“Después la bruja llevó a Rapunzel a un lugar remoto y la abandonó para que viviera en soledad.”

“El príncipe estaba desolado. Para colmo de su desgracia, se cayó desde la ventana sobre un matorral de zarza. No murió, pero las espinas del matorral lo dejaron ciego.”
Rapuncel – Hermanos Grimm

He aquí a unos padres que venden a su hija a cambio de manzanas. Encierro, tortura…y encima el príncipe se cae y se queda ciego!!...menos mal que ella le cura con sus lágrimas (en aquella época no existía el Dr. Barraquer)

“Al llegar á la puerta del gabinete, se detuvo durante un rato, pensando en la prohibición que le había hecho su marido, y temiendo que esta desobediencia pudiera acarrearle alguna desgracia. Pero la tentación era tan grande que no pudo superarla: tomó, pues, la llavecita y temblando abrió la puerta del gabinete.
Al principio no vio nada porque las ventanas estaban cerradas; al cabo de un momento, empezó a ver que el piso se hallaba todo cubierto de sangre coagulada, y que en esta sangre se reflejaban los cuerpos de varias mujeres muertas y atadas a las murallas (eran todas las mujeres que habían sido las esposas de Barba Azul y que él había degollado una tras otra).
Creyó que se iba a morir de miedo, y la llave del gabinete que había sacado de la cerradura se le cayó de la mano. Después de reponerse un poco, recogió la llave, volvió a salir y cerró la puerta; subió a su habitación para recuperar un poco la calma; pero no lo lograba, tan conmovida estaba.
Habiendo observado que la llave del gabinete estaba manchada de sangre, la limpió dos o tres veces, pero la sangre no se iba; por mucho que la lavara y aún la restregara con arenilla, la sangre siempre estaba allí, porque la llave era mágica, y no había forma de limpiarla del todo: si se le sacaba la mancha de un lado, aparecía en el otro.”
“Hay que morir, señora, le dijo, y de inmediato.
-Puesto que voy a morir, respondió ella mirándolo con los ojos bañados de lágrimas, dadme un poco de tiempo para rezarle a Dios.
-Os doy medio cuarto de hora, replicó Barba Azul, y ni un momento más.”
“Barba Azul se puso a gritar tan fuerte que toda la casa temblaba. La pobre mujer bajó y se arrojó a sus pies, deshecha en lágrimas y enloquecida.
-Es inútil, dijo Barba Azul, hay que morir.
Luego, agarrándola del pelo con una mano, y levantando la otra con el cuchillo se dispuso a cortarle la cabeza. La infeliz mujer, volviéndose hacia él y mirándolo con ojos desfallecidos, le rogó que le concediera un momento para recogerse.
-No, no, dijo él, encomiéndate a Dios; y alzando su brazo...”
Barba azul – Charles Perrault

Terror en estado puro. Probablemente el primer asesino en serie de la historia. Y el detalle morboso de la llave ensangrentada…¡lo que hace el sentimiento de culpabilidad!


“Estaba el leñador una noche en la cama, cavilando y revolviéndose, sin que las preocupaciones le dejaran pegar el ojo; finalmente, dijo, suspirando, a su mujer: - ¿Qué va a ser de nosotros? ¿Cómo alimentar a los pobres pequeños, puesto que nada nos queda? - Se me ocurre una cosa -respondió ella-. Mañana, de madrugada, nos llevaremos a los niños a lo más espeso del bosque. Les encenderemos un fuego, les daremos un pedacito de pan y luego los dejaremos solos para ir a nuestro trabajo. Como no sabrán encontrar el camino de vuelta, nos libraremos de ellos.”
“acechaba a los niños para cazarlos, y había construido la casita de pan con el único objeto de atraerlos. Cuando uno caía en su poder, lo mataba, lo guisaba y se lo comía; esto era para ella un gran banquete.”
“Como Hansel estaba muy delgadito, la bruja lo encerró en una jaula y allí lo alimentaba con ricos y sustanciosos manjares para engordarlo. Mientras tanto, Gretel tenía que hacer los trabajos más pesados y sólo tenía cáscaras de cangrejos para comer. “
“Todas las mañanas bajaba la vieja al establo y decía: - Hansel, saca el dedo, que quiero saber si estás gordo. Pero Hansel, en vez del dedo, sacaba un huesecito de pollo, y la vieja, que tenía la vista muy mala, pensaba que era realmente el dedo del niño, y todo era extrañarse de que no engordara.”
Hansel y Gretel - (Anónimo adaptado por los hermanos Grimm)

Otros padres que abandonan a sus hijos para que mueran de hambre en el bosque. Canibalismo y venganza. Lo del huesecito es de lo mas macabro.

“Entonces hizo llamar a un cazador y le dijo:
-Lleva esa niña al bosque; no quiero que aparezca más ante mis ojos. La matarás y me traerás sus pulmones y su hígado como prueba.
El cazador obedeció y se la llevó, pero cuando quiso atravesar el corazón de Blancanieves, la niña se puso a llorar y exclamó:
-¡Mi buen cazador, no me mates!; correré hacia el bosque espeso y no volveré nunca más.
Como era tan linda el cazador tuvo piedad y dijo:
-¡Corre, pues, mi pobre niña!
Pensaba, sin embargo, que las fieras pronto la devorarían. No obstante, no tener que matarla fue para él como si le quitaran un peso del corazón. Un cerdito venía saltando; el cazador lo mató, extrajo sus pulmones y su hígado y los llevó a la reina como prueba de que había cumplido su misión. El cocinero los cocinó con sal y la mala mujer los comió creyendo comer los pulmones y el hígado de Blancanieves.”

“Los enanos le dijeron:
-Si quieres hacer la tarea de la casa, cocinar, hacer las camas, lavar, coser y tejer y si tienes todo en orden y bien limpio puedes quedarte con nosotros; no te faltará nada.
-Sí -respondió Blancanieves- acepto de todo corazón. Y se quedó con ellos.”

“Al entrar reconoció a Blancanieves y la angustia y el espanto que le produjo el descubrimiento la dejaron clavada al piso sin poder moverse.
Pero ya habían puesto zapatos de hierro sobre carbones encendidos y luego los colocaron delante de ella con tenazas. Se obligó a la bruja a entrar en esos zapatos incandescentes y a bailar hasta que le llegara la muerte.”

Blancanieves -  Hermanos Grimm

Otra de canibalismo. Higado y pulmones con sal. ¡Puaff!. Y encima tiene que hacer de chacha de los siete enanos. Al final, la venganza no puede ser mas espeluznante.

“…se les escapó de las manos y vino a estrellarse contra la tierra, rompiéndose en centenares de millones, o mejor, en miles de millones de añicos, y quizá más, de esta manera, hizo mucho más daño que antes, ya que la mayor parte de sus trozos apenas eran más grandes que un grano de arena y se esparcieron por el aire llegando a todo el mundo; cuando uno de esos diminutos fragmentos se metía en el ojo de alguien, allí se quedaba, y a partir de ese momento todo lo veían deformado, apreciando sólo el lado malo de las cosas, pues cada mota de polvo de espejo conservaba la propiedad que había tenido el espejo cuando estaba entero. Lo más terrible fue que, a más de uno, alguna de estas minúsculas partículas se le alojó en el corazón, con lo que éste quedaba convertido de inmediato en un trozo de hielo.”
“…cogidas de la mano, bailaban a la luz de la luna junto al lago apacible. El ambiente estaba perfumado. Las tres hermanas desaparecieron en el bosque, aumentó la fragancia del aire ... Tres féretros, en los que yacían las tres niñas, salieron de la espesura y se deslizaron por el lago rodeados de luciérnagas que volaban a su alrededor como pequeñas lamparillas aladas. ¿Duermen las bailarinas? ¿O acaso están muertas? El perfume de las flores nos cuenta que están muertas. La campana de la tarde repica por los muertos...”
“Kay también formaba figuras sumamente complicadas: era el juego del hielo de la razón; a sus ojos, estas figuras eran magníficas y su actividad tenía una enorme importancia; el fragmento de cristal que tenía en el ojo era la causa de todo; construía palabras con trozos de hielo, pero nunca conseguía formar la palabra que hubiera deseado, la palabra Eternidad. La Reina de las nieves le había dicho:
- Cuando logres formar esa palabra, serás tu propio dueño; te daré el mundo entero y un par de patines nuevos.
Pero, por más que lo intentaba, nunca lo conseguía.”
La reina de las nieves – Hans Christian Andersen

Este es el cuento mas surrealista de Andersen. Mezcla de Ciencia Ficción y terror clásico. Cuidado con lo que se te mete en el ojo. Eternidad al fin.

Y también tienen mucha tela "Caperucita", "El flautista de Hammelin"...no me alargo más, que ya está bien de cuentos por hoy.
¡Y menos mal que sólo son cuentos!

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