"...Cuando cayó la noche y volvía a su cama, un viejo trapo peludo, miró una flor y en ella vió reflejados los rasgados ojos de la golondrina. Febril, fué al lago a beber agua, y en el agua también encontró a la golondrina que le sonreía. Y la reconoció en cada hoja, en cada gota de rocío, en cada rayo del sol crepuscular, en cada sombra de la noche que llegaba. Después, la descubrió vestida de plata en la luna llena, para la cual maulló y maulló dolorido. Ya era muy tarde cuando consiguió dormir. Soñó con la golondrina. Era la primera vez que soñaba desde hacía ya muchos años."
"...voló cerca, sobre el gato manchado, y lo tocó levemente con su ala izquierda. El podía oír los latidos del pequeño corazón de la golondrina Sinhá. Ella comenzó a elevarse y desde lejos lo miró. Era el último día de verano." Jorge Amado
Aeropuerto
Aeropuerto de Madrid - Barajas
El autor de este Timelapse es Luis Caldevilla al que admiro muchísimo. Otros trabajos suyos en:
luiscaldevilla.com
El autor de este Timelapse es Luis Caldevilla al que admiro muchísimo. Otros trabajos suyos en:
luiscaldevilla.com
Ya no.
A mi me caían bien. No es que fuera monárquica acérrima, pero me parecía que desempeñaban un papel bueno, fundamental y cohesionador. Que trabajaban como embajadores de nuestro país y lo hacían bien.
Pero ya no. Lo del yerno no tiene nombre. Lo del nieto y su pie agujereado por disparo de rifle es de sainete. Y por esto ya no paso. Esta foto tiene la culpa.
Qué salvajada, no tengo palabras. He leido que para cazar un elefante en Botswana hay que gastarse una pasta enorme. El está muy afligido y preocupado por la crisis que nos azota. Y aunque sea una actividad privada, aunque cada uno hace con su dinero y su tiempo lo que le da la gana, a mi me parece absolutamente inmoral.
Un elefante muerto y un rey en caída libre. No seré yo la que lo justifique. Una decepción. No voy a decir más.
Y unos días después....pide perdón. Aunque no se sabe muy bien si la disculpa es por matar al elefante (y a los Ñu y otros animalitos que se ha ido cargando en su amplia trayectoria como cazador), por no tener un comportamiento "ejemplar" en tiempos de crisis, por aceptar regalos sin que sepamos a cambio de qué (dicen que esta cacería era un regalo y que él no ha pagado) o porque, como se ha roto la cadera y se la han tenido que recomponer, nos hemos enterado de "a qué dedica el tiempo libre" y no nos gusta la foto.
Y dice que no se volverá a repetir. ¿Lo de la caza mayor? ¿lo de dejarse invitar? ¿lo de romperse la cadera? ¿hacerse fotos?
Me parece bien que pida disculpas, aunque también me produce una extraña sensación de "vergüenza ajena", como cuando pillas a un niño haciendo algo que no está bien y pide perdón por temor al castigo. A mi ya no me gusta nada.
Majestad, aunque quiera perdonarle, sigo decepcionada.
Pero ya no. Lo del yerno no tiene nombre. Lo del nieto y su pie agujereado por disparo de rifle es de sainete. Y por esto ya no paso. Esta foto tiene la culpa.
Qué salvajada, no tengo palabras. He leido que para cazar un elefante en Botswana hay que gastarse una pasta enorme. El está muy afligido y preocupado por la crisis que nos azota. Y aunque sea una actividad privada, aunque cada uno hace con su dinero y su tiempo lo que le da la gana, a mi me parece absolutamente inmoral.
Un elefante muerto y un rey en caída libre. No seré yo la que lo justifique. Una decepción. No voy a decir más.
Y unos días después....pide perdón. Aunque no se sabe muy bien si la disculpa es por matar al elefante (y a los Ñu y otros animalitos que se ha ido cargando en su amplia trayectoria como cazador), por no tener un comportamiento "ejemplar" en tiempos de crisis, por aceptar regalos sin que sepamos a cambio de qué (dicen que esta cacería era un regalo y que él no ha pagado) o porque, como se ha roto la cadera y se la han tenido que recomponer, nos hemos enterado de "a qué dedica el tiempo libre" y no nos gusta la foto.
Y dice que no se volverá a repetir. ¿Lo de la caza mayor? ¿lo de dejarse invitar? ¿lo de romperse la cadera? ¿hacerse fotos?
Me parece bien que pida disculpas, aunque también me produce una extraña sensación de "vergüenza ajena", como cuando pillas a un niño haciendo algo que no está bien y pide perdón por temor al castigo. A mi ya no me gusta nada.
Majestad, aunque quiera perdonarle, sigo decepcionada.
Donde habite el olvido.
Donde habite el olvido,
en los vastos jardines sin aurora;
donde yo sólo sea
memoria de una piedra sepultada entre ortigas
sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
no esconda como acero
en mi pecho su ala,
sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
sometiendo a otra vida su vida,
sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
disuelto en niebla, ausencia,
ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;
donde habite el olvido.
(Luis Cernuda)
Lugares abandonados, olvidados. En ocasiones convertidos en testigos de otros tiempos, en didácticos museos. O en estrafalarios museos. Otras veces sugiriendo horror, destrucción. Algunos me han impresionado mucho. Por muy distintas razones he elegido siete lugares, y aquí están:
El cementerio de libros.
Desolador, triste. Este lugar, fue hace 20 años, un depósito municipal de libros escolares en Detroit.
Esta ciudad americana ha ido en declive desde los años cincuenta y en ella abundan los edificios vacíos.
La corrupción y dejadez de la administración terminaron por convertirlos en edificios fantasma.
Las fotos son de J. Griffioen (Sweet Juniper). Y si quieres ver más puedes hacerlo en la galería del mismo autor en Flick, aunque advierto que duelen.
La iglesia superviviente.
En Febrero de 1943, una erupción volcánica en el estado mexicano de Michoacán se llevó por delante los pueblos de Paricutín y San Juan Parangaricutiro entre otros.
El volcán protagonista de aquella destrucción y al que después llamaron Paricutín, como una de las poblaciones que arrasó, nació por sorpresa en una llanura donde hasta entonces no se conocía actividad volcánica alguna.
De pronto, se escuchó un fuerte temblor, la tierra se abrió y empezó a escupir vapor y piedras.
Al cabo de una semana, la montaña de ceniza ya alcanzaba los 50 metros y continuó creciendo hasta alcanzar los 600 metros de altura.
La erupción permaneció activa durante 9 años, hasta 1952.
Los ríos de lava crearon una falda de roca de varios kilómetros alrededor del cráter y cubrieron una superficie de 40 kilómetros cuadrados.
Actualmente el volcán tiene una altura de 3,170 m. sobre el nivel del mar.
Sin embargo, no hubo que lamentar víctimas humanas: hubo tiempo para evacuar a todo el mundo.
Sólo hubo algo que la lava respetó: la estructura de la iglesia de San Juan, sitiada por la piedra volcánica y que se convirtió, con el paso del tiempo, en atracción turística.
La estación de Canfranc.
En 1928 fue inaugurada la magnífica estación de Canfranc, en Huesca, por el rey de España Alfonso XIII. No es un edificio viejo y bonito cualquiera sino una emblemática estación de tren, parte de nuestro patrimonio cultural, al ser un lugar que suponía el paso entre Francia y España por el que han ocurrido muchas cosas que reflejan la historia de años atrás.
La magnífica estación, de estilo modernista y aire palaciego, era entonces la mayor de España y la segunda de Europa. Su majestuosa arquitectura, fue imitada en algunas estaciones como la de Atocha en Madrid (la antigua, claro).
En su interior albergaba un hotel de lujo, casino, agencia de aduanas, una oficina del Banco de España, cantina y enfermería.
Era una enorme estación que contaba con 240 metros de longitud, 75 puertas a cada lado, tres alturas, letreros bilingües y vías con el ancho europeo a un lado y con la anchura española al otro. En la misma estación se podía ver la parte francesa y la española tan sólo separadas por unos metros y la aduana.
Y como curiosidad, la estructura del edificio se realizó de hormigón armado, material de gran novedad por aquellos años.
Ocho años después de su inauguración, se cerró por la Guerra Civil.
En 1940 se reabrió y fue testigo del paso de los trenes suizos en que los nazis transportaban el oro de los judíos hacia Madrid o Lisboa. Con él nos pagaban el wolframio que les vendíamos.
Durante la segunda guerra mundial el ambiente era muy tenso allí ya que las SS vigilaban y detenían a aquellos que pillaban pasando a judíos.
Y todo esto ocurría en un precioso escenario decorado tipo Art Decó, con grandes escalinatas de madera y columnas enyesadas con diversos adornos.
La estación fue un eje de comunicaciones relativamente importante, por allí pasaron peregrinos hacia Lourdes, mercancías de todo tipo… pero la rotura del puente francés de LŽEstanguet en 1970, tuvo como consecuencia el cierre del paso internacional, y el deterioro progresivo de la estación.
Actualmente, y con razón, es uno de los edificios históricos más importantes de España y está declarado como bien de interés cultural desde el año 2002. (Fue una de las localizaciones de la película “Doctor Zhivago”).
A finales de los 90 se decide llevar a cabo su restauración, abriéndose un polémico concurso de méritos. Son necesarios millones de euros. La restauración genera todavía más polémica, ya que parece ser que se destruyen algunas características emblemáticas del edificio que podían haber sido restauradas sin mayor problema, ya que según los estudios realizados no se encontraban en situación de derribo (escaleras, columnas, carpintería y mobiliario de madera e incluso la cubierta de pizarra).
Denuncias, recursos judiciales, cambios en el proyecto, mucha indignación y orden de paralización de las obras.
Veo, con sorpresa, como, ya en Febrero de 2012, el Ayuntamiento convoca un concurso de “lluvia de ideas” para la estación y su entorno, en el que se premiará con 150 € en compras en establecimientos de Canfranc a:
1.- La idea más innovadora.
2.- La sostenibilidad social, económica y medioambiental.
3.- La realización en un plazo corto, y la posible ejecución en fases.
4.- La valorización de nuestra historia y patrimonio.
(No me lo invento, está en www.canfranc.es/anuncios.htm).
La estación fantasma de Chamberí.
El 17 de Octubre de 1919 Alfonso XIII inauguro en Madrid la primera línea de metro que recorría la distancia entre Sol y Cuatro Caminos, pasando por Ríos Rosas, Martínez Campos, Chamberí, Bilbao, Hospicio y Red de San Luis.
Pronto se dieron cuenta de la poca utilidad de la estación de Chamberí, obra del arquitecto Antonio Palacios, porque ya en aquellos tiempos el recorrido de la línea se realizaba en tan sólo 8 minutos, y poco después se demostró que una parada en ese punto no era rentable, ya que se encontraba a pocos metros de las estaciones colindantes y los trenes apenas podían mantener una velocidad aceptable para luego realizar la parada. Además fue también cuando los andenes de las estaciones se ampliaron de 60 a 90 metros.
El 21 de mayo de 1966, las autoridades clausuraron la estación. No fue algo demasiado preparado, y ocurrió como si tal cosa. El último trabajador de la estación cerró las puertas aquel domingo de primavera, y nunca más se abrieron. Allí quedaron las papeleras, con periódicos del día, los anuncios publicitarios de la época, los muebles y taquillas, y hasta billetes en las papeleras... todo quedó intacto aunque la estación fantasma acabó por ser vandalizada: rotura de cristales, pintadas…
En 2006 el Ayuntamiento de Madrid inicia su restauración, y la convierte en Museo en 2008.
Los trabajos permiten al público recorrer la estación, desde las taquillas hasta el andén. A lo largo del recorrido, el visitante descubre una estación de 1919 con todos sus elementos originales -paneles publicitarios de cerámica y el mobiliario de época- que se acompaña de documentación audiovisual sobre la historia del Metro. (Enlace: www.esmadrid.com/anden0)
El Mazinguer.
10 metros de fibra de vidrio. En una urbanización llamada “Mas de Plata”, en Tarragona. Se encuentra en medio de un pequeño pinar rodeado de chalés, a las afueras de un pueblo llamado Pla de Santa María.
A principios de los ochenta, alguien consideró que Mazinguer Z era una figura lo suficientemente emblemática y popular como para que presidiera la entrada al lugar.
Aunque la urbanización nunca se terminó del todo, allí quedó Mazinguer, oteando el horizonte. En ello está desde hace 25 años, ignorado por la mayoría hasta que hace pocos meses apareció en un programa de televisión. Al menos los vecinos se enorgullecen de él.
Kolmanskop: devorada por la arena.
En el año 1908, atraídos por el hallazgo de diamantes en la zona, los alemanes establecieron una mina en la desértica región del Namib (Namibia) y fundaron la pequeña ciudad de Kolmanskop.
La prosperidad de la mina hizo que la ciudad fuera creciendo en tamaño y que sus habitantes construyeran suntuosas mansiones, un salón de baile y hasta un hospital.
Pero después de la Primera Guerra Mundial, los diamantes empezaron a escasear, su precio cayó, y se encontraron nuevos yacimientos al sur del país, y los alemanes hicieron las maletas.
En un periodo de 40 años el pueblo nació, se desarrolló y murió.
Tras más de 50 años de abandono, este es el aspecto que presenta. (En 1980, la compañía de diamantes “De Beers” asumió la labor de restaurar los edificios y de inaugurar un museo que ahora está abierto al público).
(Para ver más, fotos de Richard Ehrlich: www.ehrlichphotography.com/photographs/namibia.html)
Parques de Atracciones.
Este es el fantasmal aspecto que presenta un Parque de Atracciones en Japón. Hace unos años, una especie de fiebre llevó a la construcción de cientos de parques de atracciones en el país nipón. Pasada la moda, muchos se sumieron en la bancarrota y algunos ni se molestaron en desmantelarlos.
Este es el cruel destino de muchos Parques de Atracciones en todo el mundo. ¿Dónde están las risas de los niños y la música? Sólo quedó el silencio y la desolación.
Estas fotos son hermanas gemelas de las del Parque de Atracciones de Chernobyl, tantas veces difundidas, y que siguen provocándome escalofríos.
en los vastos jardines sin aurora;
donde yo sólo sea
memoria de una piedra sepultada entre ortigas
sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
no esconda como acero
en mi pecho su ala,
sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
sometiendo a otra vida su vida,
sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
disuelto en niebla, ausencia,
ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;
donde habite el olvido.
(Luis Cernuda)
Lugares abandonados, olvidados. En ocasiones convertidos en testigos de otros tiempos, en didácticos museos. O en estrafalarios museos. Otras veces sugiriendo horror, destrucción. Algunos me han impresionado mucho. Por muy distintas razones he elegido siete lugares, y aquí están:
El cementerio de libros.
Desolador, triste. Este lugar, fue hace 20 años, un depósito municipal de libros escolares en Detroit.
Esta ciudad americana ha ido en declive desde los años cincuenta y en ella abundan los edificios vacíos.
La corrupción y dejadez de la administración terminaron por convertirlos en edificios fantasma.
Las fotos son de J. Griffioen (Sweet Juniper). Y si quieres ver más puedes hacerlo en la galería del mismo autor en Flick, aunque advierto que duelen.
La iglesia superviviente.
En Febrero de 1943, una erupción volcánica en el estado mexicano de Michoacán se llevó por delante los pueblos de Paricutín y San Juan Parangaricutiro entre otros.
El volcán protagonista de aquella destrucción y al que después llamaron Paricutín, como una de las poblaciones que arrasó, nació por sorpresa en una llanura donde hasta entonces no se conocía actividad volcánica alguna.
De pronto, se escuchó un fuerte temblor, la tierra se abrió y empezó a escupir vapor y piedras.
Al cabo de una semana, la montaña de ceniza ya alcanzaba los 50 metros y continuó creciendo hasta alcanzar los 600 metros de altura.
La erupción permaneció activa durante 9 años, hasta 1952.
Los ríos de lava crearon una falda de roca de varios kilómetros alrededor del cráter y cubrieron una superficie de 40 kilómetros cuadrados.
Actualmente el volcán tiene una altura de 3,170 m. sobre el nivel del mar.
Sin embargo, no hubo que lamentar víctimas humanas: hubo tiempo para evacuar a todo el mundo.
Sólo hubo algo que la lava respetó: la estructura de la iglesia de San Juan, sitiada por la piedra volcánica y que se convirtió, con el paso del tiempo, en atracción turística.
La estación de Canfranc.
En 1928 fue inaugurada la magnífica estación de Canfranc, en Huesca, por el rey de España Alfonso XIII. No es un edificio viejo y bonito cualquiera sino una emblemática estación de tren, parte de nuestro patrimonio cultural, al ser un lugar que suponía el paso entre Francia y España por el que han ocurrido muchas cosas que reflejan la historia de años atrás.
La magnífica estación, de estilo modernista y aire palaciego, era entonces la mayor de España y la segunda de Europa. Su majestuosa arquitectura, fue imitada en algunas estaciones como la de Atocha en Madrid (la antigua, claro).
En su interior albergaba un hotel de lujo, casino, agencia de aduanas, una oficina del Banco de España, cantina y enfermería.
Era una enorme estación que contaba con 240 metros de longitud, 75 puertas a cada lado, tres alturas, letreros bilingües y vías con el ancho europeo a un lado y con la anchura española al otro. En la misma estación se podía ver la parte francesa y la española tan sólo separadas por unos metros y la aduana.
Y como curiosidad, la estructura del edificio se realizó de hormigón armado, material de gran novedad por aquellos años.
Ocho años después de su inauguración, se cerró por la Guerra Civil.
En 1940 se reabrió y fue testigo del paso de los trenes suizos en que los nazis transportaban el oro de los judíos hacia Madrid o Lisboa. Con él nos pagaban el wolframio que les vendíamos.
Durante la segunda guerra mundial el ambiente era muy tenso allí ya que las SS vigilaban y detenían a aquellos que pillaban pasando a judíos.
Y todo esto ocurría en un precioso escenario decorado tipo Art Decó, con grandes escalinatas de madera y columnas enyesadas con diversos adornos.
La estación fue un eje de comunicaciones relativamente importante, por allí pasaron peregrinos hacia Lourdes, mercancías de todo tipo… pero la rotura del puente francés de LŽEstanguet en 1970, tuvo como consecuencia el cierre del paso internacional, y el deterioro progresivo de la estación.
Actualmente, y con razón, es uno de los edificios históricos más importantes de España y está declarado como bien de interés cultural desde el año 2002. (Fue una de las localizaciones de la película “Doctor Zhivago”).
A finales de los 90 se decide llevar a cabo su restauración, abriéndose un polémico concurso de méritos. Son necesarios millones de euros. La restauración genera todavía más polémica, ya que parece ser que se destruyen algunas características emblemáticas del edificio que podían haber sido restauradas sin mayor problema, ya que según los estudios realizados no se encontraban en situación de derribo (escaleras, columnas, carpintería y mobiliario de madera e incluso la cubierta de pizarra).
Denuncias, recursos judiciales, cambios en el proyecto, mucha indignación y orden de paralización de las obras.
Veo, con sorpresa, como, ya en Febrero de 2012, el Ayuntamiento convoca un concurso de “lluvia de ideas” para la estación y su entorno, en el que se premiará con 150 € en compras en establecimientos de Canfranc a:
1.- La idea más innovadora.
2.- La sostenibilidad social, económica y medioambiental.
3.- La realización en un plazo corto, y la posible ejecución en fases.
4.- La valorización de nuestra historia y patrimonio.
(No me lo invento, está en www.canfranc.es/anuncios.htm).
La estación fantasma de Chamberí.
El 17 de Octubre de 1919 Alfonso XIII inauguro en Madrid la primera línea de metro que recorría la distancia entre Sol y Cuatro Caminos, pasando por Ríos Rosas, Martínez Campos, Chamberí, Bilbao, Hospicio y Red de San Luis.
Pronto se dieron cuenta de la poca utilidad de la estación de Chamberí, obra del arquitecto Antonio Palacios, porque ya en aquellos tiempos el recorrido de la línea se realizaba en tan sólo 8 minutos, y poco después se demostró que una parada en ese punto no era rentable, ya que se encontraba a pocos metros de las estaciones colindantes y los trenes apenas podían mantener una velocidad aceptable para luego realizar la parada. Además fue también cuando los andenes de las estaciones se ampliaron de 60 a 90 metros.
El 21 de mayo de 1966, las autoridades clausuraron la estación. No fue algo demasiado preparado, y ocurrió como si tal cosa. El último trabajador de la estación cerró las puertas aquel domingo de primavera, y nunca más se abrieron. Allí quedaron las papeleras, con periódicos del día, los anuncios publicitarios de la época, los muebles y taquillas, y hasta billetes en las papeleras... todo quedó intacto aunque la estación fantasma acabó por ser vandalizada: rotura de cristales, pintadas…
En 2006 el Ayuntamiento de Madrid inicia su restauración, y la convierte en Museo en 2008.
Los trabajos permiten al público recorrer la estación, desde las taquillas hasta el andén. A lo largo del recorrido, el visitante descubre una estación de 1919 con todos sus elementos originales -paneles publicitarios de cerámica y el mobiliario de época- que se acompaña de documentación audiovisual sobre la historia del Metro. (Enlace: www.esmadrid.com/anden0)
El Mazinguer.
10 metros de fibra de vidrio. En una urbanización llamada “Mas de Plata”, en Tarragona. Se encuentra en medio de un pequeño pinar rodeado de chalés, a las afueras de un pueblo llamado Pla de Santa María.
A principios de los ochenta, alguien consideró que Mazinguer Z era una figura lo suficientemente emblemática y popular como para que presidiera la entrada al lugar.
Aunque la urbanización nunca se terminó del todo, allí quedó Mazinguer, oteando el horizonte. En ello está desde hace 25 años, ignorado por la mayoría hasta que hace pocos meses apareció en un programa de televisión. Al menos los vecinos se enorgullecen de él.
Kolmanskop: devorada por la arena.
En el año 1908, atraídos por el hallazgo de diamantes en la zona, los alemanes establecieron una mina en la desértica región del Namib (Namibia) y fundaron la pequeña ciudad de Kolmanskop.
La prosperidad de la mina hizo que la ciudad fuera creciendo en tamaño y que sus habitantes construyeran suntuosas mansiones, un salón de baile y hasta un hospital.
Pero después de la Primera Guerra Mundial, los diamantes empezaron a escasear, su precio cayó, y se encontraron nuevos yacimientos al sur del país, y los alemanes hicieron las maletas.
En un periodo de 40 años el pueblo nació, se desarrolló y murió.
Tras más de 50 años de abandono, este es el aspecto que presenta. (En 1980, la compañía de diamantes “De Beers” asumió la labor de restaurar los edificios y de inaugurar un museo que ahora está abierto al público).
(Para ver más, fotos de Richard Ehrlich: www.ehrlichphotography.com/photographs/namibia.html)
Parques de Atracciones.
Este es el fantasmal aspecto que presenta un Parque de Atracciones en Japón. Hace unos años, una especie de fiebre llevó a la construcción de cientos de parques de atracciones en el país nipón. Pasada la moda, muchos se sumieron en la bancarrota y algunos ni se molestaron en desmantelarlos.
Este es el cruel destino de muchos Parques de Atracciones en todo el mundo. ¿Dónde están las risas de los niños y la música? Sólo quedó el silencio y la desolación.
Estas fotos son hermanas gemelas de las del Parque de Atracciones de Chernobyl, tantas veces difundidas, y que siguen provocándome escalofríos.
Test
Hacía tiempo que no leía revistas. Últimamente, dado que he conseguido rebajar un poco mi natural rechazo por la peluquería, estuve echando un vistazo a las revistas del corazón mientras esperaba a que mi peluquera Nati terminara de poner los rulos a una señora mayor y la metiera en el secadero (perdón, secador).
Aunque el panorama era de por sí bastante entretenido, pensé en divertirme un poco más mientras me llegaba el turno. En las revistas, veo muchas fotos de las casas de los famosos. Funerales, bodas de alto copete, embarazos muy deseados. En una encuentro un Sudoku ya empezado (y veo con cierto disgusto que está mal). Pero busco y busco…¿Dónde están los Test psicológicos?
En mis tiempos jóvenes (más jóvenes que ahora que siguen siendo jóvenes), en toda revista que se preciara, además del horóscopo y algún crucigrama, aparecía un Test psicológico del estilo de: ¿Es tu pareja perfecta para ti? O bien “Descubre tu verdadero carácter”.
Como tuvieras un boli a mano, ya estabas rellenando casillas y contando los puntos A, B ó C, para descubrir el sentido de la vida. Pero ya no hay Test en las revistas. O por lo menos, no hay en las revistas que compra la Nati.
Esto me ha llevado a meditar profundamente sobre el tema. Qué maravilloso sería averiguar, realizando un simple Test, en unos pocos minutos, lo que el destino tiene reservado para ti, si tu pareja te sigue siendo fiel. Si tú eres una persona normal o tienes alguna patología. Si tus amigas te ven como realmente eres. Si tu vecino es en realidad un asesino en serie.
Recuerdo que en el cole, cuando tenía unos 7 u 8 años, vinieron unos psicólogos a hacernos pruebas. Me acuerdo que nos hicieron el “Test del árbol” y otro de dibujar a la familia. A mí me hizo ilusión, porque lo veía como muy científico todo. Llamaron a mis padres y les debieron de decir que yo era bastante lista para mi edad, porque, aunque yo no estaba delante, siempre tenía las antenas puestas y algo oí, y al día siguiente la monja me sonreía y me acariciaba la cabeza. Al año siguiente nos volvieron a hacer las mismas pruebas, pero ya no llamaron a mis padres. Supongo que en aquel año mi inteligencia se terminó por asentar y me normalicé. O me fui al garete. En fin, para qué voy a especular sobre algo que jamás sabré a ciencia cierta y con lo que tendré que bregar el resto de mi vida.
También me acuerdo de ciertos Test que tuvimos que pasar hace unos años en Bienestar Social para acompañar una solicitud. A mi me salió que soy asertiva, responsable, un poco rígida. Una borde, vamos. A M. en cambio le adornan todas las virtudes del mundo. El caso es que nos declararon idóneos a pesar de mi bordería. Las bondades de mi marido hicieron contrapeso.
El caso es que busco información sobre Test de todo tipo. Y encuentro mucha.
Desde los test de inteligencia: http://www.psicoactiva.com/tests/testci.htm (¡en este he sacado un 137, lo que quiere decir que no está todo perdido!), Test de autoescuela: http://www.todotest.com/tests/idxtests.asp (anda que si me tuviera que examinar otra vez…), Test de ovulación (este ahora no me interesa mucho), y Test de amor: http://amor.rincondelvago.com/tests/ (Ja jaraja! ¡estos son la bomba!) .
A parte de todo esto tan interesante, me entero que todavía hay muchas empresas que hacen Test a los candidatos a ocupar un puesto de trabajo, y además de las entrevistas personales, utilizan Test para descartar a los que consideran que tienen un perfil poco deseable. Los más usados con este fin, son el Test de Rorschach y el Test de la persona bajo la lluvia, asi que voy a tratar de explicar de qué van.
El Test de Rorschach.
Este Test se lo inventó un suizo que se llamaba Hermann Rorschach.
Estudió psiquiatría con el mismísimo Carl Gustav Jung, y en 1921, publicó un libro llamado “Psychodiagnostik” en el que contaba sus experiencias con las manchas de tinta.
Se trasformó en el primer método de exploración de la personalidad de importante valor diagnóstico.
Seguro que habéis visto este Test en películas o por lo menos habréis oído hablar de él.
Consiste en una serie de 10 láminas que presentan manchas de tinta. Estas manchas se construyeron doblando una hoja de papel por la mitad, echando previamente un poco de tinta en medio, claro. Al desdoblar la hoja, aparecen una serie de imágenes ambiguas, con cierta simetría. El psicólogo le pide al sujeto que haga una interpretación de las manchas. Es como cuando tratamos de adivinar figuras en las nubes. A partir de las respuestas, el especialista puede hacer una valoración del funcionamiento psíquico del sujeto examinado.
Como cada psicólogo o psiquiatra valoraba las respuestas según su criterio, otro psiquiatra llamado John Exner, creó el "Sistema Comprehensivo", contrastando resultados y creando una impresionante base de datos en base a la cual (valga la rebuznancia) poder interpretar los misterios de la psiquis humana.
Además de la interpretación de las manchas, se tiene en cuenta el tiempo que tarda el individuo en responder, dónde ve la imagen (en la mancha completa, en un detalle, en el espacio en blanco), la riqueza de los detalles, si aprecia o no movimiento, el color…
Este Test tiene grandes detractores y entusiastas promotores. Existe un programa llamado Siglaror que contiene una base de datos con más de 23.000 interpretaciones distintas, localizadas y codificadas con frecuencia estadística sobre una muestra representativa de la población adulta normal, aunque es imprescindible que el estudio lo haga un psicólogo experimentado, porque sino los especialistas se irían a engrosar las filas del paro, que ya están suficientemente engrosadas de por sí.
El caso es que, aunque pueda parecer disparatado, su importancia es innegable. Aquí están las 10 láminas por orden de presentación junto a las respuestas más frecuentes y varias interpretaciones encontradas en Internet:
El Test de la persona bajo la lluvia.
Se supone que este Test permite obtener la semblanza del sujeto en condiciones poco agradables, cómo reacciona ante los problemas de la vida, cómo se defiende en condiciones adversas.
La consigna consiste, simplemente, en solicitarle que "dibuje una persona bajo la lluvia".
En la medida en que lo necesite, se tranquiliza al sujeto comentándole que no se busca evaluar la calidad del dibujo y que, haga lo que haga, estará bien.
No se deben dar más indicaciones, sólo alentarlo a que haga el dibujo lo mejor posible y como lo desee. Tampoco se establece un tiempo determinado para completarlo.
Mientras realiza el dibujo, se registrará la actitud del entrevistado, los comentarios que realiza, si toma muy poco o demasiado tiempo para llevar a cabo la consigna y todo dato que resulte llamativo.
En líneas generales, los elementos básicos para la evaluación son los siguientes:
Dimensiones del dibujo y emplazamiento en el papel:
Si el dibujo es pequeño puede ser señal de introversión, timidez o inseguridad.
El dibujo grande puede indicar necesidad de ser reconocido y una cierta agresividad.
El dibujo muy grande inadecuación, conflictos internos, megalomanía.
El dibujo mediano correspondería a una persona bien ubicada en el espacio.
En cuanto al emplazamiento de la imagen: si se acerca al margen derecho, que representa el futuro, se trata de una persona extrovertida, con inclinación hacia lo social. Si se acerca al margen izquierdo, que representa el pasado, puede significar debilidad, asuntos pendientes de resolver, timidez, traumas. El margen superior indica rasgos eufóricos, alegres, espiritualidad. El margen inferior reacciones instintivas, falta de imaginación, depresión, debilidad, dependencias o adicciones. En el centro de la hoja, equilibrio, objetividad y control de sí mismo.
Trazos y presión:
Línea armónica, entera y firme: persona sana.
Línea entrecortada: ansiedad, inseguridad, estrés.
Línea redondeada o curva: rasgos femeninos. Sentido estético. Dependencia. Espíritu maternal. Conciliador, diplomático, afectivo y sensible.
Líneas tirantes: tensión.
Líneas rotas, desconectadas o esbozadas: ansiedad, timidez, falta de confianza en sí mismo. Enfermedad orgánica. Tendencias psicóticas. Dispersión.
Líneas rectas: fuerza, vitalidad, razonador, frialdad, lógica, capacidad de análisis.
Líneas con ondulaciones o temblores: tensión, ansiedad. Angustia, adicción. Persona de avanzada edad. Líneas con ganchos, ángulos o picos: agresividad, impaciencia, vitalidad, independencia. Dureza, tenacidad, obstinación.
Líneas con ángulos muy agudos: excesiva reacción emocional, hiperemotivo.
Líneas en zig-zag: imposibilidad de controlar impulsos. Descontrolado. Agresividad violenta.
Líneas pegadas al papel (sin levantar el lápiz) y formando puntas: rasgo epileptoide.
Líneas circulares con adornos: Narcisismo.
Líneas curvas que se rectangularizan: no se permiten emociones, bloqueo afectivo, supresión de afectos.
Presión débil: cuando el trazo es ejecutado con velocidad y simplificación representa rapidez mental, originalidad, agilidad, intuición, hipersensibilidad, poco contraste, creativo, vehemente. Si por el contrario es ejecutado con lentitud representa ansiedad, timidez, ocultamiento, falta de sinceridad, desubicación, rasgos depresivos.
Presión fuerte: fuerza física, energía vital, seguridad, extraversión, agresión, liderazgo. Sensualidad.
Presión muy fuerte: agresividad.
Presión normal: equilibrio, constancia, armonía.
Tiempo:
Dificultad para comenzar el dibujo: excusas, disculpas, dificultades para comenzar tareas nuevas o tomar decisiones.
Dificultad para terminar y entregar el dibujo: dependencia, superficialidad.
Momentos de quietud: lagunas, bloqueos.
Ejecución lenta: pobreza intelectual, falta de imaginación.
Ejecución rápida: agilidad, excitabilidad. Ejecución precipitada: descuido, hipersensibilidad.
Velocidad normal: espontaneidad y continuidad.
Secuencia:
Proporciona el grado de orientación en el espacio, cómo resuelve conflictos y cómo organiza su vida. Por ejemplo: comenzar por los pies y a partir de ahí armar el dibujo, indica perturbación del pensamiento, no toma el camino adecuado para la resolución del problema. Comenzar por el paraguas, indica excesiva defensa y control. Lo esperable es que comience por la cabeza, continúe por el cuerpo y concluya con el paraguas y la lluvia.
Movimiento:
La rigidez indica que percibe el entorno como una amenaza, inadaptación, temor, falta de libertad.
Cuando el dibujo presenta mucha actividad exceso de fantasía.
La posición de caminar (izquierda o derecha) se interpreta según hacia dónde se dirige.
Realizando una acción concreta (deporte o cualquier otra) se interpreta como persona eufórica y energética. Si la figura aparece exhibiéndose indica narcisismo.
Sombreados:
Ansiedad por el cuerpo según la zona que señalen. Mecanismos de defensa.
Orientación de la figura:
Hacia la derecha indica avance hacia el futuro, buena relación con el padre o la autoridad.
Hacia la izquierda retroceso al pasado. Conflictos del pasado sin resolver. Quizá conflictos con la madre.
Hacia el frente indica una buena disposición para afrontar la vida.
Cuando la orientación es dubitativa indica falta de decisión y obsesiones.
Cuando la figura está de perfil, indica evasión.
Si está de espaldas, ocultamiento, depresión, deseo de no ser controlado y de pasar inadvertido.
La figura vista desde arriba indica sentimiento de superioridad, persona que juzga.
Cuando la figura está como vista desde lejos indica sentimientos de inferioridad, complejos.
La figura inclinada indica inestabilidad. Si está inconclusa desgana, apatía y depresión.
Posturas:
La figura sentada indica tranquilidad y diplomacia, pero también falta de pasión y represión.
La figura acostada muestra escasa vitalidad y falta de esperanza.
La figura arrodillada sumisión, masoquismo y resignación.
Detalles y accesorios:
La escasez de detalles implica sensación de vacío, depresión.
Detalles excesivos se observan en sujetos maníacos y obsesivos-compulsivos.
Detalles minuciosos en los controladores y obsesivos.
Ejecución demasiado perfecta del dibujo, indica temor a desorganizarse.
Una rica fantasía tiende a agregar detalles, tales como árboles, casa, paisaje, etc.
Las personas depresivas se caracterizan por la escasez de detalles y, a veces, por no completar el dibujo.
Gafas: en la persona que no las usa habitualmente, indica ocultamiento, curiosidad sexual, y voyeurismo.
Bastón o pipa: fantasías sexuales.
El dibujo de varias figuras muestra necesidad de apoyo.
Cuando la figura está cerrada entre líneas indica bloqueos y rasgos obsesivos.
En líneas generales, los objetos inanimados y adornos significan obstáculos. Debe analizarse la ubicación de los mismos.
El paisaje:
Las nubes a veces representan figuras parentales. Presión o amenaza. Pueden mostrar tendencias autoagresivas.
Los rayos también significan presiones.
Los charcos de agua representan acontecimientos traumáticos ocurridos en los primeros años de vida. Sufrimiento.
El sol o la luna representan autoridad y control.
Los animales acompañando a la figura simbolizan dependencia, necesidad de protección y sentimiento de soledad.
Los árboles, plantas y flores pueden suponer obstáculos.
La lluvia:
Representa la hostilidad del medio al que debe enfrentarse el sujeto. Por ello, cuando la lluvia es torrencial, simboliza situaciones muy estresantes, de agobio. Sin embargo, si la lluvia es escasa, el individuo se siente preparado para afrontar la presión ambiental.
La lluvia representada en forma de gotas como lágrimas indica angustia.
Cuando no aparece la lluvia puede tratarse de un individuo manipulador, que tergiversa los conflictos y tiene tendencia a negarlos.
Cuando la lluvia aparece en un solo lugar se debe analizar el lugar donde la sitúa.
El paraguas:
El paraguas es el instrumento del que se sirve el sujeto para defenderse de las agresiones del entorno.
Así, la ausencia de este elemento viene a significar falta de defensas, implica que es una persona que se defiende con su cuerpo, que "apechuga", que se expone y corre riesgos.
Un paraguas que cubre adecuadamente a la persona indica defensas sanas, sentimiento de adecuación, confianza en sí mismo, seguridad.
Cuando el paraguas es excesivamente grande en relación a la figura simboliza un exceso de defensa. Por el contrario, cuando es paraguas es demasiado pequeño, la persona queda expuesta a las presiones. Ambas representaciones son señal de conflicto en las relaciones interpersonales o con la autoridad.
El paraguas hacia la derecha puede indicar temor a lo social, al padre o a la autoridad.
El paraguas hacia la izquierda es una defensa hacia la figura materna o un intento de control de los impulsos infantiles.
El paraguas cubriendo media cabeza indica retraimiento, escape, ocultamiento, recorte de la percepción.
El paraguas “volando” indica preocupaciones.
Un paraguas cerrado resignación y falta de fuerzas. Si además de cerrado está en el suelo, significa una falta de energía casi total, e incluso una enfermedad terminal.
Cuando el paraguas y las nubes están como “fusionados” indica contaminación e ideas confusas. Lo mismo si el paraguas aparece como sombrero.
Un paraguas con agujeros indica enfermedades. Lo mismo si el paraguas tiene dibujos.
El paraguas tipo “lanza” significa agresividad.
Si se remarcan mucho las varillas puede indicar tendencia a la mentira.
Si en vez de paraguas se dibujan aleros o techos puede ser que el sujeto tenga una actitud dependiente, que busca que otros solucionen sus problemas.
Cuando la figura aparece detrás de una ventana o dentro de una caverna significa falta de compromiso, dependencia materna o pasividad.
Vestimenta:
Bolsillos: sentimiento de culpa, conflicto interior.
Botones: inmadurez, dependencia, carácter obsesivo, preocupación por lo social, preocupación somática. Un solo botón: apego al vínculo materno.
Botas: Sobre comprensión, reafirmación de las decisiones.
Detalles de la ropa sin terminar: sentimientos de inadecuación.
Corbatas: signo sexual. Debilidad.
Zapatos: muy marcados, conflicto sexual. Con cordones: impulsos sexuales. Frecuente en adolescentes. Cuando son puntiagudos indican agresión.
El cuerpo:
La cabeza: debe ser lo primero que se dibuje. Es la localización del yo. Centro de todos los estímulos. Poder intelectual, poder social o dominio.
Si dibuja en primer término las piernas y los pies, indica desaliento, depresión.
Cuando sólo se dibuja la cabeza es señal de disociación cuerpo-mente.
Una cabeza demasiado grande indica deseo de poder, vanidad, narcisismo, autoexigencia, dificultades para el aprendizaje. También perseveración en las ideas.
La cara: es el contacto social, lo que se muestra.
Sin dibujo de rasgos: desconocimiento de sí mismo, problemas de identidad.
Los ojos: sin pupilas indican inmadurez emocional, egocentrismo. Negación de sí mismo o del mundo. Dependencia materna. Vaciedad.
Cuando los ojos son muy marcados: rasgos paranoides.
Los ojos bizcos pueden significar rebeldía, hostilidad hacia los demás.
Ojos cerrados: narcisismo.
Ojos como puntos: inseguridad.
Ojos en “V”: agresión.
Las cejas: muy marcadas indican agresividad. Igualmente ocurre con otros rasgos como la nariz.
La boca: una sola línea recta puede indicar tendencias verbales agresivas.
Si la línea es cóncava significa pasividad y complacencia.
La línea convexa indica amargura.
La boca abierta: dificultades.
Los labios muy marcados significan dependencia, y los labios pintados femineidad.
Si aparecen dientes son síntoma de agresividad y conflictos sexuales.
Orejas importantes: preocupación por críticas y opiniones de otros. Puede reflejar deficiencia en la audición, alucinaciones auditivas.
El cuello es la parte del cuerpo que coordina lo que se siente -cuerpo- con lo que se piensa -cabeza-. Puede dar sensación de comodidad y confianza.
Cuando el cuello es estrecho indica depresión.
Si es grueso sensación de inmovilidad.
Un cuello largo arrogancia y desarmonía.
La representación de cabello en la figura indica potencia sexual, vitalidad. Signo de virilidad, de apasionamiento y seducción.
Cuando el cabello está “de punta” indica agresividad.
En cuanto a la forma del cuerpo de la figura:
El cuerpo cuadrado indica primitivismo y debilidad mental.
Si es estrecho disconformidad y conflicto con el propio esquema corporal. En algunos casos, astigmatismo.
El dibujo del cuerpo “con palotes” es un signo de evasión. También falta de compromiso y no darse a conocer.
Hombros anchos: fachada de seguridad, sobre compensación de sentimientos de inseguridad o inadaptación. Carácter dominante, autoritario.
Asimetría de extremidades: impulsividad, coordinación pobre. Falta de equilibrio.
Los brazos largos indican ambición.
Los brazos cortos o inexistentes pueden indicar retracción de la libido o tendencia al hurto. También esquizofrenia y depresión.
Los brazos pegados al cuerpo indican dificultad para contactar. Reserva, retraimiento, control excesivo sobre los impulsos. Falta de adaptación.
Las manos ocultas o inexistentes significan evasión ante los problemas.
Si están enguantadas son un indicador de control. Frecuente en adolescentes. Disimulo.
Los pies son un símbolo sexual. Cuando no se dibujan puede indicar desaliento, abatimiento, falta de ilusión. Tristeza, resignación. Es el que "no llega nunca". Falta de confianza en sí mismo. Inseguridad.
Las piernas largas indican independencia y autonomía.
Las piernas rechonchas sentimientos de inmovilidad.
Dibujar una doble línea de apoyo bajo los pies es un signo de obsesividad. Puede simbolizar algún acontecimiento ocurrido en la infancia que quedó marcado. Exagerada necesidad de apoyo.
Y por último, cuando la figura es alta y esbelta indica deseo de sobresalir, de mejorar. Orgullo, vanidad, soberbia. Y cuando la figura presenta mucha musculatura indica narcisismo.
Bueno, espero que esta entrada no haya resultado aburrida. Mi intención es proponerla como juego intrascendente, teniendo en cuenta que los verdaderos especialistas, psicólogos y psiquiatras, son los que están capacitados para valorar este tipo de cosas que al resto de los mortales nos dejan perplejos e inquietos, sobre todo cuando estamos aspirando a un puesto de trabajo o a algo que es importante para nosotros.
Aunque el panorama era de por sí bastante entretenido, pensé en divertirme un poco más mientras me llegaba el turno. En las revistas, veo muchas fotos de las casas de los famosos. Funerales, bodas de alto copete, embarazos muy deseados. En una encuentro un Sudoku ya empezado (y veo con cierto disgusto que está mal). Pero busco y busco…¿Dónde están los Test psicológicos?
En mis tiempos jóvenes (más jóvenes que ahora que siguen siendo jóvenes), en toda revista que se preciara, además del horóscopo y algún crucigrama, aparecía un Test psicológico del estilo de: ¿Es tu pareja perfecta para ti? O bien “Descubre tu verdadero carácter”.
Como tuvieras un boli a mano, ya estabas rellenando casillas y contando los puntos A, B ó C, para descubrir el sentido de la vida. Pero ya no hay Test en las revistas. O por lo menos, no hay en las revistas que compra la Nati.
Esto me ha llevado a meditar profundamente sobre el tema. Qué maravilloso sería averiguar, realizando un simple Test, en unos pocos minutos, lo que el destino tiene reservado para ti, si tu pareja te sigue siendo fiel. Si tú eres una persona normal o tienes alguna patología. Si tus amigas te ven como realmente eres. Si tu vecino es en realidad un asesino en serie.
Recuerdo que en el cole, cuando tenía unos 7 u 8 años, vinieron unos psicólogos a hacernos pruebas. Me acuerdo que nos hicieron el “Test del árbol” y otro de dibujar a la familia. A mí me hizo ilusión, porque lo veía como muy científico todo. Llamaron a mis padres y les debieron de decir que yo era bastante lista para mi edad, porque, aunque yo no estaba delante, siempre tenía las antenas puestas y algo oí, y al día siguiente la monja me sonreía y me acariciaba la cabeza. Al año siguiente nos volvieron a hacer las mismas pruebas, pero ya no llamaron a mis padres. Supongo que en aquel año mi inteligencia se terminó por asentar y me normalicé. O me fui al garete. En fin, para qué voy a especular sobre algo que jamás sabré a ciencia cierta y con lo que tendré que bregar el resto de mi vida.
También me acuerdo de ciertos Test que tuvimos que pasar hace unos años en Bienestar Social para acompañar una solicitud. A mi me salió que soy asertiva, responsable, un poco rígida. Una borde, vamos. A M. en cambio le adornan todas las virtudes del mundo. El caso es que nos declararon idóneos a pesar de mi bordería. Las bondades de mi marido hicieron contrapeso.
El caso es que busco información sobre Test de todo tipo. Y encuentro mucha.
Desde los test de inteligencia: http://www.psicoactiva.com/tests/testci.htm (¡en este he sacado un 137, lo que quiere decir que no está todo perdido!), Test de autoescuela: http://www.todotest.com/tests/idxtests.asp (anda que si me tuviera que examinar otra vez…), Test de ovulación (este ahora no me interesa mucho), y Test de amor: http://amor.rincondelvago.com/tests/ (Ja jaraja! ¡estos son la bomba!) .
A parte de todo esto tan interesante, me entero que todavía hay muchas empresas que hacen Test a los candidatos a ocupar un puesto de trabajo, y además de las entrevistas personales, utilizan Test para descartar a los que consideran que tienen un perfil poco deseable. Los más usados con este fin, son el Test de Rorschach y el Test de la persona bajo la lluvia, asi que voy a tratar de explicar de qué van.
El Test de Rorschach.
Este Test se lo inventó un suizo que se llamaba Hermann Rorschach.
Estudió psiquiatría con el mismísimo Carl Gustav Jung, y en 1921, publicó un libro llamado “Psychodiagnostik” en el que contaba sus experiencias con las manchas de tinta.
Se trasformó en el primer método de exploración de la personalidad de importante valor diagnóstico.
Seguro que habéis visto este Test en películas o por lo menos habréis oído hablar de él.
Consiste en una serie de 10 láminas que presentan manchas de tinta. Estas manchas se construyeron doblando una hoja de papel por la mitad, echando previamente un poco de tinta en medio, claro. Al desdoblar la hoja, aparecen una serie de imágenes ambiguas, con cierta simetría. El psicólogo le pide al sujeto que haga una interpretación de las manchas. Es como cuando tratamos de adivinar figuras en las nubes. A partir de las respuestas, el especialista puede hacer una valoración del funcionamiento psíquico del sujeto examinado.
Como cada psicólogo o psiquiatra valoraba las respuestas según su criterio, otro psiquiatra llamado John Exner, creó el "Sistema Comprehensivo", contrastando resultados y creando una impresionante base de datos en base a la cual (valga la rebuznancia) poder interpretar los misterios de la psiquis humana.
Además de la interpretación de las manchas, se tiene en cuenta el tiempo que tarda el individuo en responder, dónde ve la imagen (en la mancha completa, en un detalle, en el espacio en blanco), la riqueza de los detalles, si aprecia o no movimiento, el color…
Este Test tiene grandes detractores y entusiastas promotores. Existe un programa llamado Siglaror que contiene una base de datos con más de 23.000 interpretaciones distintas, localizadas y codificadas con frecuencia estadística sobre una muestra representativa de la población adulta normal, aunque es imprescindible que el estudio lo haga un psicólogo experimentado, porque sino los especialistas se irían a engrosar las filas del paro, que ya están suficientemente engrosadas de por sí.
El caso es que, aunque pueda parecer disparatado, su importancia es innegable. Aquí están las 10 láminas por orden de presentación junto a las respuestas más frecuentes y varias interpretaciones encontradas en Internet:
| Lámina 1: mariposa, murciélago, polilla, persona con las manos levantadas. La rapidez de respuesta en esta primera lámina es importante, ya que indica cómo reacciona el individuo ante situaciones nuevas. Lo mejor son las respuestas obvias, dadas enseguida. Es mejor no comentar que a lo que veas le falta la cabeza. Algunas interpretaciones raras (máscara, cara de animal) pueden sugerir paranoia. | |
| Lámina 2: Dos payasos, dos perros tocándose la nariz. Es óptimo ver en esta mancha dos figuras humanas (mujeres o payasos). Si no, uno tiene problemas en su relación con la gente. También es importante si las zonas rojas son consideradas como sangre. Puede indicar agresividad. | |
| Lámina 3: Personas jugando a los bolos, mujeres lavando o cocinando. Se supone que detecta las preferencias sexuales o cómo el sujeto interacciona con otras personas. | |
| Lámina 4: Hombre sentado en un tronco cortado, botas, mapa de Italia, monstruo. ¡Ojo con decir que el monstruo está atacando! Es fatal: representa al propio padre. Actitud hacia los hombres o la autoridad. | |
| Lámina 5: Murciélago (respuesta dada por hombres), mariposa (respuesta dada por mujeres). Ver las prolongaciones de las alas como bocas de cocodrilo significa hostilidad, ver pies o tijeras indica castración. Si se dan demasiadas interpretaciones... ¡esquizofrenia! Y también si se ve gente moviéndose. | |
| Lámina 6: pierna de persona o pata de animal (interior lateral), tótem, insecto, piel de animal. En conjunto, parece que revela las actitudes inconscientes hacia la sexualidad. | |
| Lámina 7: Dos cabezas de mujer o niños, conejos o perros saltando. Revela nada menos que los sentimientos hacia la madre. El espacio entre las dos mitades puede ser también interpretado como una lámpara de aceite, pero sólo los esquizofrénicos lo ven. | |
| Lámina 8: Topos, osos, animales, mariposa, espina dorsal. La respuesta más corriente la relaciona con animales de cuatro patas, y no verlos es una mala señal: ansiedad. | |
| Lámina 9: Fuente con luces, cabeza de reno con cuernos, cabeza de cabra con bigotes. Puede indicar problemas para lidiar con datos no estructurados. Supongo que en esta lámina se trata de “sonsacar” al sujeto para ver si dice algo interesante. | |
| Lámina 10: Pulpo, cangrejos, araña (zona azul), cabezas de animales… Esta última mancha escudriña la capacidad organizativa. Aquí puede haber de todo: cangrejos, la cabeza de un conejo, huevos fritos. Buena respuesta: algo visto a través del microscopio. |
El Test de la persona bajo la lluvia.
Se supone que este Test permite obtener la semblanza del sujeto en condiciones poco agradables, cómo reacciona ante los problemas de la vida, cómo se defiende en condiciones adversas.
La consigna consiste, simplemente, en solicitarle que "dibuje una persona bajo la lluvia".
En la medida en que lo necesite, se tranquiliza al sujeto comentándole que no se busca evaluar la calidad del dibujo y que, haga lo que haga, estará bien.
No se deben dar más indicaciones, sólo alentarlo a que haga el dibujo lo mejor posible y como lo desee. Tampoco se establece un tiempo determinado para completarlo.
Mientras realiza el dibujo, se registrará la actitud del entrevistado, los comentarios que realiza, si toma muy poco o demasiado tiempo para llevar a cabo la consigna y todo dato que resulte llamativo.
En líneas generales, los elementos básicos para la evaluación son los siguientes:
Dimensiones del dibujo y emplazamiento en el papel:
Si el dibujo es pequeño puede ser señal de introversión, timidez o inseguridad.
El dibujo grande puede indicar necesidad de ser reconocido y una cierta agresividad.
El dibujo muy grande inadecuación, conflictos internos, megalomanía.
El dibujo mediano correspondería a una persona bien ubicada en el espacio.
En cuanto al emplazamiento de la imagen: si se acerca al margen derecho, que representa el futuro, se trata de una persona extrovertida, con inclinación hacia lo social. Si se acerca al margen izquierdo, que representa el pasado, puede significar debilidad, asuntos pendientes de resolver, timidez, traumas. El margen superior indica rasgos eufóricos, alegres, espiritualidad. El margen inferior reacciones instintivas, falta de imaginación, depresión, debilidad, dependencias o adicciones. En el centro de la hoja, equilibrio, objetividad y control de sí mismo.
Trazos y presión:
Línea armónica, entera y firme: persona sana.
Línea entrecortada: ansiedad, inseguridad, estrés.
Línea redondeada o curva: rasgos femeninos. Sentido estético. Dependencia. Espíritu maternal. Conciliador, diplomático, afectivo y sensible.
Líneas tirantes: tensión.
Líneas rotas, desconectadas o esbozadas: ansiedad, timidez, falta de confianza en sí mismo. Enfermedad orgánica. Tendencias psicóticas. Dispersión.
Líneas rectas: fuerza, vitalidad, razonador, frialdad, lógica, capacidad de análisis.
Líneas con ondulaciones o temblores: tensión, ansiedad. Angustia, adicción. Persona de avanzada edad. Líneas con ganchos, ángulos o picos: agresividad, impaciencia, vitalidad, independencia. Dureza, tenacidad, obstinación.
Líneas con ángulos muy agudos: excesiva reacción emocional, hiperemotivo.
Líneas en zig-zag: imposibilidad de controlar impulsos. Descontrolado. Agresividad violenta.
Líneas pegadas al papel (sin levantar el lápiz) y formando puntas: rasgo epileptoide.
Líneas circulares con adornos: Narcisismo.
Líneas curvas que se rectangularizan: no se permiten emociones, bloqueo afectivo, supresión de afectos.
Presión débil: cuando el trazo es ejecutado con velocidad y simplificación representa rapidez mental, originalidad, agilidad, intuición, hipersensibilidad, poco contraste, creativo, vehemente. Si por el contrario es ejecutado con lentitud representa ansiedad, timidez, ocultamiento, falta de sinceridad, desubicación, rasgos depresivos.
Presión fuerte: fuerza física, energía vital, seguridad, extraversión, agresión, liderazgo. Sensualidad.
Presión muy fuerte: agresividad.
Presión normal: equilibrio, constancia, armonía.
Tiempo:
Dificultad para comenzar el dibujo: excusas, disculpas, dificultades para comenzar tareas nuevas o tomar decisiones.
Dificultad para terminar y entregar el dibujo: dependencia, superficialidad.
Momentos de quietud: lagunas, bloqueos.
Ejecución lenta: pobreza intelectual, falta de imaginación.
Ejecución rápida: agilidad, excitabilidad. Ejecución precipitada: descuido, hipersensibilidad.
Velocidad normal: espontaneidad y continuidad.
Secuencia:
Proporciona el grado de orientación en el espacio, cómo resuelve conflictos y cómo organiza su vida. Por ejemplo: comenzar por los pies y a partir de ahí armar el dibujo, indica perturbación del pensamiento, no toma el camino adecuado para la resolución del problema. Comenzar por el paraguas, indica excesiva defensa y control. Lo esperable es que comience por la cabeza, continúe por el cuerpo y concluya con el paraguas y la lluvia.
Movimiento:
La rigidez indica que percibe el entorno como una amenaza, inadaptación, temor, falta de libertad.
Cuando el dibujo presenta mucha actividad exceso de fantasía.
La posición de caminar (izquierda o derecha) se interpreta según hacia dónde se dirige.
Realizando una acción concreta (deporte o cualquier otra) se interpreta como persona eufórica y energética. Si la figura aparece exhibiéndose indica narcisismo.
Sombreados:
Ansiedad por el cuerpo según la zona que señalen. Mecanismos de defensa.
Orientación de la figura:
Hacia la derecha indica avance hacia el futuro, buena relación con el padre o la autoridad.
Hacia la izquierda retroceso al pasado. Conflictos del pasado sin resolver. Quizá conflictos con la madre.
Hacia el frente indica una buena disposición para afrontar la vida.
Cuando la orientación es dubitativa indica falta de decisión y obsesiones.
Cuando la figura está de perfil, indica evasión.
Si está de espaldas, ocultamiento, depresión, deseo de no ser controlado y de pasar inadvertido.
La figura vista desde arriba indica sentimiento de superioridad, persona que juzga.
Cuando la figura está como vista desde lejos indica sentimientos de inferioridad, complejos.
La figura inclinada indica inestabilidad. Si está inconclusa desgana, apatía y depresión.
Posturas:
La figura sentada indica tranquilidad y diplomacia, pero también falta de pasión y represión.
La figura acostada muestra escasa vitalidad y falta de esperanza.
La figura arrodillada sumisión, masoquismo y resignación.
Detalles y accesorios:
La escasez de detalles implica sensación de vacío, depresión.
Detalles excesivos se observan en sujetos maníacos y obsesivos-compulsivos.
Detalles minuciosos en los controladores y obsesivos.
Ejecución demasiado perfecta del dibujo, indica temor a desorganizarse.
Una rica fantasía tiende a agregar detalles, tales como árboles, casa, paisaje, etc.
Las personas depresivas se caracterizan por la escasez de detalles y, a veces, por no completar el dibujo.
Gafas: en la persona que no las usa habitualmente, indica ocultamiento, curiosidad sexual, y voyeurismo.
Bastón o pipa: fantasías sexuales.
El dibujo de varias figuras muestra necesidad de apoyo.
Cuando la figura está cerrada entre líneas indica bloqueos y rasgos obsesivos.
En líneas generales, los objetos inanimados y adornos significan obstáculos. Debe analizarse la ubicación de los mismos.
El paisaje:
Las nubes a veces representan figuras parentales. Presión o amenaza. Pueden mostrar tendencias autoagresivas.
Los rayos también significan presiones.
Los charcos de agua representan acontecimientos traumáticos ocurridos en los primeros años de vida. Sufrimiento.
El sol o la luna representan autoridad y control.
Los animales acompañando a la figura simbolizan dependencia, necesidad de protección y sentimiento de soledad.
Los árboles, plantas y flores pueden suponer obstáculos.
La lluvia:
Representa la hostilidad del medio al que debe enfrentarse el sujeto. Por ello, cuando la lluvia es torrencial, simboliza situaciones muy estresantes, de agobio. Sin embargo, si la lluvia es escasa, el individuo se siente preparado para afrontar la presión ambiental.
La lluvia representada en forma de gotas como lágrimas indica angustia.
Cuando no aparece la lluvia puede tratarse de un individuo manipulador, que tergiversa los conflictos y tiene tendencia a negarlos.
Cuando la lluvia aparece en un solo lugar se debe analizar el lugar donde la sitúa.
El paraguas:
El paraguas es el instrumento del que se sirve el sujeto para defenderse de las agresiones del entorno.
Así, la ausencia de este elemento viene a significar falta de defensas, implica que es una persona que se defiende con su cuerpo, que "apechuga", que se expone y corre riesgos.
Un paraguas que cubre adecuadamente a la persona indica defensas sanas, sentimiento de adecuación, confianza en sí mismo, seguridad.
Cuando el paraguas es excesivamente grande en relación a la figura simboliza un exceso de defensa. Por el contrario, cuando es paraguas es demasiado pequeño, la persona queda expuesta a las presiones. Ambas representaciones son señal de conflicto en las relaciones interpersonales o con la autoridad.
El paraguas hacia la derecha puede indicar temor a lo social, al padre o a la autoridad.
El paraguas hacia la izquierda es una defensa hacia la figura materna o un intento de control de los impulsos infantiles.
El paraguas cubriendo media cabeza indica retraimiento, escape, ocultamiento, recorte de la percepción.
El paraguas “volando” indica preocupaciones.
Un paraguas cerrado resignación y falta de fuerzas. Si además de cerrado está en el suelo, significa una falta de energía casi total, e incluso una enfermedad terminal.
Cuando el paraguas y las nubes están como “fusionados” indica contaminación e ideas confusas. Lo mismo si el paraguas aparece como sombrero.
Un paraguas con agujeros indica enfermedades. Lo mismo si el paraguas tiene dibujos.
El paraguas tipo “lanza” significa agresividad.
Si se remarcan mucho las varillas puede indicar tendencia a la mentira.
Si en vez de paraguas se dibujan aleros o techos puede ser que el sujeto tenga una actitud dependiente, que busca que otros solucionen sus problemas.
Cuando la figura aparece detrás de una ventana o dentro de una caverna significa falta de compromiso, dependencia materna o pasividad.
Vestimenta:
Bolsillos: sentimiento de culpa, conflicto interior.
Botones: inmadurez, dependencia, carácter obsesivo, preocupación por lo social, preocupación somática. Un solo botón: apego al vínculo materno.
Botas: Sobre comprensión, reafirmación de las decisiones.
Detalles de la ropa sin terminar: sentimientos de inadecuación.
Corbatas: signo sexual. Debilidad.
Zapatos: muy marcados, conflicto sexual. Con cordones: impulsos sexuales. Frecuente en adolescentes. Cuando son puntiagudos indican agresión.
El cuerpo:
La cabeza: debe ser lo primero que se dibuje. Es la localización del yo. Centro de todos los estímulos. Poder intelectual, poder social o dominio.
Si dibuja en primer término las piernas y los pies, indica desaliento, depresión.
Cuando sólo se dibuja la cabeza es señal de disociación cuerpo-mente.
Una cabeza demasiado grande indica deseo de poder, vanidad, narcisismo, autoexigencia, dificultades para el aprendizaje. También perseveración en las ideas.
La cara: es el contacto social, lo que se muestra.
Sin dibujo de rasgos: desconocimiento de sí mismo, problemas de identidad.
Los ojos: sin pupilas indican inmadurez emocional, egocentrismo. Negación de sí mismo o del mundo. Dependencia materna. Vaciedad.
Cuando los ojos son muy marcados: rasgos paranoides.
Los ojos bizcos pueden significar rebeldía, hostilidad hacia los demás.
Ojos cerrados: narcisismo.
Ojos como puntos: inseguridad.
Ojos en “V”: agresión.
Las cejas: muy marcadas indican agresividad. Igualmente ocurre con otros rasgos como la nariz.
La boca: una sola línea recta puede indicar tendencias verbales agresivas.
Si la línea es cóncava significa pasividad y complacencia.
La línea convexa indica amargura.
La boca abierta: dificultades.
Los labios muy marcados significan dependencia, y los labios pintados femineidad.
Si aparecen dientes son síntoma de agresividad y conflictos sexuales.
Orejas importantes: preocupación por críticas y opiniones de otros. Puede reflejar deficiencia en la audición, alucinaciones auditivas.
El cuello es la parte del cuerpo que coordina lo que se siente -cuerpo- con lo que se piensa -cabeza-. Puede dar sensación de comodidad y confianza.
Cuando el cuello es estrecho indica depresión.
Si es grueso sensación de inmovilidad.
Un cuello largo arrogancia y desarmonía.
La representación de cabello en la figura indica potencia sexual, vitalidad. Signo de virilidad, de apasionamiento y seducción.
Cuando el cabello está “de punta” indica agresividad.
En cuanto a la forma del cuerpo de la figura:
El cuerpo cuadrado indica primitivismo y debilidad mental.
Si es estrecho disconformidad y conflicto con el propio esquema corporal. En algunos casos, astigmatismo.
El dibujo del cuerpo “con palotes” es un signo de evasión. También falta de compromiso y no darse a conocer.
Hombros anchos: fachada de seguridad, sobre compensación de sentimientos de inseguridad o inadaptación. Carácter dominante, autoritario.
Asimetría de extremidades: impulsividad, coordinación pobre. Falta de equilibrio.
Los brazos largos indican ambición.
Los brazos cortos o inexistentes pueden indicar retracción de la libido o tendencia al hurto. También esquizofrenia y depresión.
Los brazos pegados al cuerpo indican dificultad para contactar. Reserva, retraimiento, control excesivo sobre los impulsos. Falta de adaptación.
Las manos ocultas o inexistentes significan evasión ante los problemas.
Si están enguantadas son un indicador de control. Frecuente en adolescentes. Disimulo.
Los pies son un símbolo sexual. Cuando no se dibujan puede indicar desaliento, abatimiento, falta de ilusión. Tristeza, resignación. Es el que "no llega nunca". Falta de confianza en sí mismo. Inseguridad.
Las piernas largas indican independencia y autonomía.
Las piernas rechonchas sentimientos de inmovilidad.
Dibujar una doble línea de apoyo bajo los pies es un signo de obsesividad. Puede simbolizar algún acontecimiento ocurrido en la infancia que quedó marcado. Exagerada necesidad de apoyo.
Y por último, cuando la figura es alta y esbelta indica deseo de sobresalir, de mejorar. Orgullo, vanidad, soberbia. Y cuando la figura presenta mucha musculatura indica narcisismo.
Bueno, espero que esta entrada no haya resultado aburrida. Mi intención es proponerla como juego intrascendente, teniendo en cuenta que los verdaderos especialistas, psicólogos y psiquiatras, son los que están capacitados para valorar este tipo de cosas que al resto de los mortales nos dejan perplejos e inquietos, sobre todo cuando estamos aspirando a un puesto de trabajo o a algo que es importante para nosotros.
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